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Ōe

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En algún lugar de Japón, existe una historia que podría hacer llorar hasta a los políticos más descorazonados de Nanchital (o sea a todos). Es la historia de Kenzaburō Ōe, escritor japonés que convirtió su dolor más íntimo en literatura universal, como quien, en el pleno calor de Nanchital —y con fiebre y dengue— se mete a la cocina para hacer una salsa de cebolla y chile habanero asado: requiere paciencia, lágrimas y una buena dosis de valentía. 個人的 な 体験 Una cuestión personal (1964) Kenzaburō Ōe Adquirí este libro en el aeropuerto de Tokio en el 2013 pero me dormí en el vuelo y hasta ahorita lo pude leer, los libros no solamente nos escogen para que los compremos, también eligen el momento en que debemos leerlos . Nacido en 1935 en una aldea de Shikoku, Ōe creció durante los años más turbulentos de Japón. La Segunda Guerra Mundial marcó su infancia como una cicatriz que nunca sana del todo, experiencia que más tarde nutriría sus novelas con esa melancolía tan particular que caract...

Buda

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Desperté en Nanchital con el eco del rock y el anhelo de travesías que nunca imaginé.  Mi vida, ha sido una melodía interrumpida de búsqueda y transformación, justo como me lo enseña el libro "El Buda en tu espejo". Un amigo budista de Delhi me ha obsequiado este libro hace unos meses, el mismo cuate con el que fui a ver a Herbie Hancock , y el mismo Herbie hace un prefacio en este libro acerca del efecto positivo del budismo en su vida, después de leer el libro (y antes del concierto) visité el templo budista de mi amigo. ¡Changos marangos! Todo está unido y entrelazado. The Buddha in Your Mirror (2001) Hochswender, Martin & Morino Cada mañana, frente al espejo en mi casa, reconozco que mi verdadera naturaleza no está en lo que veo, sino en la conciencia que me habita. El budismo —o la bola de años, me ha revelado que soy más que mis experiencias, más que mis viajes por carreteras llenas de baches del sur de Veracruz o el autobhan. La vida es sufrimiento, y yo, como buen...

Uno

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En la esquina del mercado de Nanchital, eran los 90's, me estaba echando unos tacos de tripa y le pedí al master taquero del Tzaráracua —que es un doppelgänger de Einstein— hazme uno con todo... En mi pulso etéreo resonó la frase  hazme uno con el todo , mi primer paso sin saberlo hacia el Taoísmo. Tao Te Ching (Siglo IV A.C.) Lao Tse En el Tao Te Ching, Lao Tse bosqueja un retrato místico de la existencia, un lienzo de serenidad donde la vida se despliega con la elegancia del meandro, cada verso revela las profundidades ocultas de la sabiduría antigua, una brújula que nos sirve para navegar un mundo tumultuoso lleno de medios sociales y vacío de significado personal. El Tao, es la corriente inmutable que fluye en el corazón del universo, nos llama a una vida de sencillez y aceptación. A la acción sin esfuerzo, donde el poder verdadero se encuentra en no poner resistencia. Y en lugar de forzar nuestras voluntades contra la marea, el texto nos sugiere sincronizarnos con la corriente...

Biblioteca

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La biblioteca de Nanchital era un refugio cultural pero también climático —cuando estaba arriba del palacio— después la movieron dentro de la primaria Art.123 y ahora se encuentra en la calle 20 de noviembre. Había libros de consulta —no muchos claro, pero lo suficiente para hacer las tareas de primaria, por ahí se encontraba uno que otro libro de cuentos o novelas; desafortunadamente no se podía (y creo que todavía no se puede) solicitar préstamos a domicilio, lo que limita mucho a los lectores y cada persona debe invertir en su biblioteca personal, a mí me motivó para crear mi propia biblioteca personal. Siempre me ha gustado conocer lugares caminando, creo es la mejor manera, también me gusta hospedarme en el centro de la ciudad o muy a las afueras para estar en contacto con la naturaleza, en esos viajes de pata de perro y de puro serendipity o chiripa terminaba yo topándome con las bibliotecas centrales o de importancia local. Así que un día de universitario y sin nada más por hace...

Singapur

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Siempre me sentí muy orgulloso de decirle a mis cuates poblanos que en Nanchital tenemos una planta con flores color rosáceo-violeta que la tocas y se cierra: La dormilona. Mi Papá me enseñó como hacerla dormir, no recuerdo mi edad, pero recuerdo mi alegría de ver una planta reaccionar inmediatamente al contacto, gracias Pa. La dormilona o  Mimosa púdica  ¡Chulada de nombre! Nunca encontré a la elusiva dormilona en otra parte de México y siempre pensé que era exclusiva del sureste jarocho.  Conozco dos tipos de dormilona, la que crece como planta y la que crece como enredadera, la enredadera característica de los campos de la explanada con sus flores que emulan humildemente los campos de lavanda del sur de Francia, pero con unas espinas atroces que en las barridas futboleras nos dejaba la marca que era: medalla de honor de la faena defensiva y prueba inequívoca que los campos no eran de primer nivel y que las cuotas sindicales de la 11 se iban a otros lados y bolsill...

Malasia

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Estaba en quinto año de primaria en la Art. 123 en Nanchital y me dieron de tarea hacer dos banderas usando cartulina y papel lustre: Malawi y Malasia, primero a investigar dónde estaban estos países: Malawi en África del este y Malasia en el sureste de Asia. Lo que los libros no te pueden dar ni el internet tampoco y que los viajes otorgan generosamente son experiencias multisensoriales y multidimensionales: el calor que se siente en la capital de Malasia es muy similar al de Nanchital, la humedad de más del 90%, el desorden y claxon de los coches, por ratos pensé que estaba en la ex-caseta esperando mi camión para irme a Nanchital. Cuando vi la bandera de Malasia me pareció muy parecida a la de los gringos y lo que me cruzó por la mente es que quizás Malasia había sido colonizada por los entonces partidarios de reagan y ahora amantes de trump —en minúscula para enfatizar la falta de respeto— . Sin embargo, Malasia no ha sido ocupada por los inventores de los nachos, sino por los po...