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Canberra

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Aquí estoy, con mi tostón a cuestas, contemplando unas cacatúas que, con el mismo descaro de los zopilotes de Nanchital, se pasean por el césped del Parliament como si fueran los dueños del lugar. La diferencia es que estas no son carroñeras y son amigables, pero hacen tanto escándalo como los zanates de mi pueblo. ¿Quién iba a decir que después de vivir en los pantanos del sur de Veracruz, terminaría en esta ciudad planificada hasta el último árbol?  Canberra es como si alguien hubiera agarrado un compás, un transportador y dijera: "Aquí les va una capital, y va a ser perfecta" . Mientras que mi Nanchital creció como las enredaderas, sin ton ni son, alrededor de la factoría y extendiéndose hacia donde el pantano lo permitía. Lo curioso es que ambos lugares tienen cosas en común y marcadas diferencias : Son lugares que nacieron por necesidad y decreto. La nuestra por el petróleo, la de ellos por no querer hacer enojar ni a Melbourne ni a Sydney, pusieron la capital enmedio, ...

Biblioteca

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La biblioteca de Nanchital era un refugio cultural pero también climático —cuando estaba arriba del palacio— después la movieron dentro de la primaria Art.123 y ahora se encuentra en la calle 20 de noviembre. Había libros de consulta —no muchos claro, pero lo suficiente para hacer las tareas de primaria, por ahí se encontraba uno que otro libro de cuentos o novelas; desafortunadamente no se podía (y creo que todavía no se puede) solicitar préstamos a domicilio, lo que limita mucho a los lectores y cada persona debe invertir en su biblioteca personal, a mí me motivó para crear mi propia biblioteca personal. Siempre me ha gustado conocer lugares caminando, creo es la mejor manera, también me gusta hospedarme en el centro de la ciudad o muy a las afueras para estar en contacto con la naturaleza, en esos viajes de pata de perro y de puro serendipity o chiripa terminaba yo topándome con las bibliotecas centrales o de importancia local. Así que un día de universitario y sin nada más por hace...

Singapur

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Siempre me sentí muy orgulloso de decirle a mis cuates poblanos que en Nanchital tenemos una planta con flores color rosáceo-violeta que la tocas y se cierra: La dormilona. Mi Papá me enseñó como hacerla dormir, no recuerdo mi edad, pero recuerdo mi alegría de ver una planta reaccionar inmediatamente al contacto, gracias Pa. La dormilona o  Mimosa púdica  ¡Chulada de nombre! Nunca encontré a la elusiva dormilona en otra parte de México y siempre pensé que era exclusiva del sureste jarocho.  Conozco dos tipos de dormilona, la que crece como planta y la que crece como enredadera, la enredadera característica de los campos de la explanada con sus flores que emulan humildemente los campos de lavanda del sur de Francia, pero con unas espinas atroces que en las barridas futboleras nos dejaba la marca que era: medalla de honor de la faena defensiva y prueba inequívoca que los campos no eran de primer nivel y que las cuotas sindicales de la 11 se iban a otros lados y bolsill...

Malasia

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Estaba en quinto año de primaria en la Art. 123 en Nanchital y me dieron de tarea hacer dos banderas usando cartulina y papel lustre: Malawi y Malasia, primero a investigar dónde estaban estos países: Malawi en África del este y Malasia en el sureste de Asia. Lo que los libros no te pueden dar ni el internet tampoco y que los viajes otorgan generosamente son experiencias multisensoriales y multidimensionales: el calor que se siente en la capital de Malasia es muy similar al de Nanchital, la humedad de más del 90%, el desorden y claxon de los coches, por ratos pensé que estaba en la ex-caseta esperando mi camión para irme a Nanchital. Cuando vi la bandera de Malasia me pareció muy parecida a la de los gringos y lo que me cruzó por la mente es que quizás Malasia había sido colonizada por los entonces partidarios de reagan y ahora amantes de trump —en minúscula para enfatizar la falta de respeto— . Sin embargo, Malasia no ha sido ocupada por los inventores de los nachos, sino por los po...