Viajar
A temprana edad (1981) crucé la frontera natural entre Nanchital y Coatza (el espectacular río Coatzacoalcos: Medalla de bronce nacional en caudal y medalla de oro nacional y en algún momento internacional en contaminación). Si bien solamente era para conocer el primer supermercado de la región: Chedraui y comprar una despensa diferente, y después una pizza de Il buon mangiare, supe -sin saberlo en ese momento- que de alguna forma iba a peregrinar, correr, andar, escalar, rodar, errar, vagar, explorar y volar a lugares singulares, exóticos, extraños, insólitos, peculiares, raros y extraordinarios ya sea en autobus, carro, bicla, moto, helicóptero, barco, balsa, corriendo, caminando, tren y avión, muchas veces con mi esposa e hijos o nadie alrededor como Charly G. Descalzo, abriendo camino, creando puentes entre otros y uno. Viajar (al igual que aprender) es la mejor inversión personal, estoy terriblemente convencido que abre perspectivas y ayuda a entender "la esencia de...