Drácula

En el cine de Nanchital revoloteaban los murciélagos…
Recuerdo los domingos de matiné, sin lugar a duda el mamífero alado –abundante residente del cine local- proveía un énfasis macabro a ‘El Santo vs. las mujeres Vampiro’ y elevaba la experiencia sensorial de cine de pueblo a cine 4D [cuarta dimensión] compitiendo sin querer y mucho antes que se creara ‘Shrek 4D’ de los Universal Studios de Los Ángeles. Gringos; por favor, nosotros los Nanchitecos lo hicimos primero, no nos copien.

La influencia del vampirismo es inconmensurable, tanto en la memoria colectiva e individual, a nivel global como local, en arte audiovisual, música, medicina, contracultura tribal y por supuesto retornando innumerablemente a su origen: la literatura.

“Drácula”, Bram Stoker (1897)
La novela de horror que empezó todo, influencia gótica, innovadora, irreverente con un formato epistolario -diarios, cartas, telegramas, bitácoras de viaje, declaraciones de aduanas, recortes de periódico, etc. Me arrepiento de no haber leído esta novela antes, la experiencia fue voyerista, un enorme sentimiento de intrusión al meter la nariz en documentos privados o correspondencia de los personajes me otorgó el culpable placer de entrometerme en la vida ficticia de Los Harker, Van Helsing y por supuesto el genial Conde Drácula.

Tal cual Drácula, entré después de ser invitado -me encontré el libro en una pila de libros usados y gratuitos o mejor dicho me encontró- una vez dentro del universo literario, a salir y entrar a regodeo pues ya había sido bienvenido. Genial el Conde pues trazó un plan logístico impresionante donde todo mundo lo ayudó a cumplir su objetivo sin contratiempos, ya lo verá cuando lea la novela. 

Bram Stoker se inspiró en un personaje real y sangriento de Europa del este, Vlad III emperador de Valaquia, quien acostumbraba a coleccionar narices y orejas de víctimas de guerra y se estima mató a 100,000 personas con la técnica del empalamiento, prolongando así la agonía de los ejecutados y utilizando los cuerpos como clara advertencia. Mehmet II -conquistador de Constantinopla y derrocador del imperio bizantino- retrocedió horrorizado y admirado cuando vio la escena de 20,000 muertos por empalamiento, reconoció que Vlad y su forma de gobernar por medio del terror era efectiva, lo que es claro es que Vlad no practicaba el vampirismo, pero sanguinario vaya que lo era.

La novela plantea por primera vez en la historia popular lo que ya ahora es tan parte de nosotros que sabemos sin dudar: los muertos vivos que necesitan sangre para sobrevivir, salen después del atardecer y antes del amanecer, no se reflejan en espejos, detestan el ajo, se pueden convertir en animales o niebla, tienen la fuerza de 20 hombres, pueden matar a sus víctimas o inmortalizarlas -curiosamente el Conde elige mujeres con labios jugosos y curvas voluptuosas para la eternidad- selectivo el condenado Conde.

El vampiro tiene una atractiva carga sexual, la aproximación al cuello, el ataque a gente del sexo opuesto, inmortalidad, elegancia, sensualidad etérea, poder, control de la mente, canción animal...todos sabemos bien que únicamente se le puede matar con una estaca de madera y cuando está dormido.
La medida reglamentaria y establecida por el Dr. Van Helsing de la estaca en la novela es: -3 pies de largo, entre 2 y 3 pulgadas de diámetro, afilada y con temple de acero al exponerla al fuego- así que bajo aviso, si el vampiro salta y se ensarta, la culpa no es de la estaca.

‘We learn from failure not from success, live and learn’ - Aprendemos del fracaso y no del éxito, vive y aprende, esta frase de la novela es mi favorita, porque como sociedad hemos fracasado y crecido aunque falta mucho por hacer, si bien la historia no pasa el escrutinio de la igualdad de género que ya vemos tan afortunadamente en la actualidad -hay que recordar que es un libro del siglo antepasado- para su época, creo firmemente que darle un personaje protagónico a Mina Harker como una mujer con voz asertiva, opinión acertada e inteligencia aguda es no únicamente loable sino también digno de reconocer.

Hay más de 500 películas, series de televisión, libros e historias de vampiros, aparte de la obra original, con gusto recomiendo las siguientes:

“Nosferatu” (1922) 
Una verdadera delicia del expresionismo alemán, blanco y negro, sin sonido y que todavía sigo pensando en la maldición del personaje de no poder morir y vivir como animal más que un ser humano.

“I am Legend”, Richard Matheson (1954) 
Estupenda novela corta de horror que logra desarrollar una historia de vampiros que son muertos vivientes después de un apocalipsis global, esta novela crea el concepto de Zombis tal como lo conocemos y además el apocalíptico mundo que se vive después de una pandemia, ambos temas muy explorados en la cultura pop y que sin la obra original no existirían.
'How quickly one accepts the incredible if only one sees it enough' Que rápidamente se acepta lo increíble si uno lo ve de forma frecuente. 'What would a Muslim vampire do if faced with a cross?' ¿Que haría un vampiro musulmán si se le muestra una cruz?

“El Vampiro de la colonia roma”, Luis Zapata (1979)
Un verdadero parteaguas de la literatura homosexual Mexicana, al principio repudiada en nuestro país y en el mundo pero en su XXX aniversario reconocida merecidamente en la UNAM y Bellas Artes, una bofetada con condón blanco a la hipócrita sociedad Mexicana donde el personaje principal Adonis García -homosexual de hueso colorado- cuenta su historia y calenturas en el DF como prostituto masculino, el formato es inspirado en Drácula, pero ahora en lugar de cartas es grabada en cassettes, coloquial y llena de chilanguismos.
Este libro no es para todos, es un umbral a ese mundo del 13% de la población mundial homosexual, el tercer segmento es titulado ‘Cinta tercera: y que te den de repente la cogida de tu vida’ le garantizo se divertirá un buen rato, yo me divertí, aunque no seamos gay lo podemos leer, no somos superhéroes y también vemos películas de Wolverine.

Quisiera olvidar los chistes sangrones de Chiqui-Drácula que me contaban mis cuates de la primaria artículo 123, quisiera borrar de la memoria la película del Vampiro teporocho que vi con mis mejores amigos de la prepa, me quedo con el aprendizaje que obtuve del Conde Contar y con las carcajadas del chiste del Vampiro fronterizo, esas carcajadas maníacas que todavía resuenan en el parque Juárez a lado del quiosco de vez en cuando entre el crepúsculo y la aurora. 

Gracias Bram Stoker, cambiaste el mundo para bien.
Tu obra es inmortal en todo el mundo, también en Nanchital. 

Hasta pronto
Nanche Curtido

Bram Stoker

Empalamiento

Nosferatu

Página 61, El vampiro de la colonia roma

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