Rapsoda
Nanchital y sus húmedas telarañas me prepararon con cavilo para galimatías hirsutos, para cismar mi prosa acostumbrada, entrar al mundo poético: ripios dudosos, mondaduras vacías envueltas en sofismas, y retar mis ideogramas literarios y adustos que ocupan mis osarios personales…
Mi primer contacto con versos/poesías fue en la primaria art. 123 de Nanchital cuando la maestra nos compartió Zorrilla (Don Juan Tenorio) y dijo contundentemente: —Díganle esto a la niña que les guste y verán cómo se hace su novia: ¿No es verdad ángel de amor que en esta apartada orilla más pura la luna brilla y se respira mejor? Me dio pena usar poesía de niño.
En la secundaria federal de Nanchital, uno de mis cuates sugirió otra frase para atraer a las chavas (después de secarse el sudor en la chazarilla que usábamos de uniforme) (Don Juan Chilorio): —¿No es verdad ángel de amor que en esta apartada orilla mi chile con mantequilla se te resbala mejor? Me dio pena ajena usar esa mamarrachada.
En la prepa, Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto alias Pablo Neruda y sus 'Veinte poemas de amor y una canción desesperada' era el "arsenal de conquista". Me creía muy rudo para leer poesía, mejor dedicaba canciones.
En la universidad, un amigo en Puebla sacó el libro de Pablo Boullosa titulado ‘Poenalgas o 20 poemas de amor a tus nalgas y una canción desesperante’ para amarrar a la enamorada. Muy arriesgado para mi gusto, así que no.
En mi primer trabajo un colega sugirió a Pellicer y Sabines…y OK, se me hizo accesible, entonces me abrí a la poesía de nuevo, si la salsa habanera chimay tiene un fragmento de ‘Estoy todo lo iguana que se puede’ de Pellicer en la botella —tremendo acierto el democratizar la poesía y al mismo tiempo disfrutar un cevichazo en los campos de fut de la explanada— pues yo también puedo entrarle.
Por muchos años me enfoqué en la prosa como distracción y ahora acercándome a mi medio siglo de vida y con tiempo entre mis dedos por la pandemia por fin pude leer poesía del único mexicano galardonado con el Nobel de literatura: Octavio Paz y también de su aprendiz Alberto Ruy Sánchez.
Los sujetos/objetos de estudio:
La estación Violenta - Octavio Paz -1958
Salamandra – Octavio Paz (Premio Internacional de poesía de Bruselas) 1962
Cuentos de Mogador – Alberto Ruy Sánchez - 1994
Con Paz, un viaje: confusión, sacudida, carcajadas, asombro, cejas levantadas, miradas hacia el techo, ¿Estoy entendiendo o pretendiendo que entiendo? ¿Es acaso demasiado temprano en mi vida para leer poesía de Paz? Ya había leído Paz: ‘El laberinto de la soledad, Postdata y Vuelta al laberinto de la soledad’ así que bueno; si puedo leerlo o ¿No?
Con Ruy Sánchez y su mundo imaginario de Mogador en el medio oriente: esa mujer inaccesible y fugaz recuerdo de un sueño, cuentos y poemas en prosa, el equilibrio al que me adapto mejor en este momento de mi vida.
Extractos inasequibles de Paz:
—Amar es desnudarse de los nombres: “déjame ser tu puta”, la tomó por esposa y como premio lo castraron después; los amores feroces, el delirio, su yedra ponzoñosa, el sodomita que lleva por clavel en la solapa un gargajo—.
Extractos inabordables y cómicos de Ruy Sánchez:
—Para que puedas retener a tu marido debes hacer lo siguiente: En la mañana y por ocho días cuando se encuentre dormido repite tres veces en su oído: que el cielo queme en tu cabeza este olvido, que el piso se mueva, te tire y te levante muy adentro de mí. También debes de darle como alimento un trozo de dátil que haya pasado toda la noche dentro de tí. Debes robar la sábana que una negra y un negro hayan mojado con sudor cuando se amaban, la quemas al pie de la cama y mezclas la ceniza con agua de lluvia que no haya tocado el piso y te untas cada día un poco en cada uno de tus orificios, si no obtienes la sábana humedecida por dos negros puedes usar la de una prostituta—.
Tengo una cita con Paz en el futuro para poder entenderlo, quizás cuando sea retirado, quizás cuando regrese a Nanchital o cuando tenga mi ración de eternidad y el tiempo se detenga para que mi vida desfile ante mis ojos sin que uno solo de mis actos lo reconozca mío y salga de pronto de mí mismo, echado a mis pies, mirándome, mirándose, mirarme: mirado.
Hasta pronto
Nanche curtido
![]() |
| Telaraña |
![]() |
| Octavio Paz (1914-1998) |
![]() |
| Alberto Ruy Sánchez (1951) |



Nanche curtido con Chile, va llevar Güerito?
ResponderBorrarNanche curtido con chile un clásico, gracias por leer
ResponderBorrar