Euterpe
Desde que estaba en Nanchital Euterpe me ayudó a soportar la canícula, Diosa de la música protégeme de todo mal.
La música ha sido una parte fundamental en mi vida, una fuente inagotable de alegría e inspiración: Herencia de mis papás, tíos y charolastras: melómanos de corazón.
Desde que era chamaco, he encontrado consuelo y felicidad en los acordes y las melodías que resuenan en mis oídos. La música tiene el poder de levantar mi ánimo en los momentos más oscuros y de llenar mi corazón de emociones intensas, motivarme a correr o simplemente a reflexionar y acordarme no de que estoy lejos, sino que no estoy allá, pero que también estoy aquí y en todas partes.
Cada vez que escucho una canción que me gusta, siento cómo mi estado de ánimo se transforma. Puedo pasar de la tristeza a la felicidad en cuestión de minutos, simplemente dejándome llevar por los acordes y las letras que me transmiten energía positiva.
La música es mi refugio, mi terapia personal: me ayuda a enfrentar los desafíos y a encontrar paz.
La música también me ha inspirado a explorar el mundo y conocer otras culturas. A través de las canciones, he viajado sin moverme de mi habitación, transportándome a diferentes países y sumergiéndome en la diversidad musical mundial, como la carabina de Ambrosio + mezcalina: Viaje mágico, cósmico y musical.
Cada ritmo y cada melodía me ha guiado hacia un destino desconocido, caminando, corriendo o haciendo camino al andar en nuevas tierras y descubriendo las raíces musicales de cada lugar.
He podido sumergirme en la rica tradición de la música clásica europea, sentir la pasión del tango argentino, vibrar con los ritmos afrocaribeños y maravillarme con los sonidos del lejano Oriente, pero también me ha hecho sufrir cuando voy en una combi escuchando Los angeles azules o el pinche reggaeton.
La música trasciende barreras y conecta a las personas de diferentes culturas. A través de la música, he podido establecer conexiones emocionales con personas de todo el mundo, incluso sin compartir el mismo idioma.
He atendido conciertos con mis mejores amigos siendo parte de la hidra de Lerna de 50,000 cabezas azotando la chomosta en un concierto de Megadeth sin entender la letra, pero tarareando el riff; la música es un puente que nos une: nos recuerda nuestra naturaleza primaria y común.
Estoy profundamente agradecido la música en mi vida: confidente en momentos de soledad, compañera en momentos de celebración y guía en aventuras por el mundo.
La música ha enriquecido mi existencia y me ha permitido experimentar la belleza y la diversidad de la vida de una manera única.
Así que hoy celebro la música compartiendo con Usted esta lista ecléctica: Una canción por artista/grupo —Canciones para andar al tiro vampiro y pasarla ATM.
¡Esta lista seguirá evolucionando: es un cadavre exquis! Que siga resonando la música en su corazón y en su viaje hacia lo desconocido...
Y que "Echale Flit" de Panchito Garrido suene en las bocinas del Taquero por los siglos de los siglos.
Hasta pronto
nanche curtido
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| Camino |



Excelente e interesante como siempre
ResponderBorrarMuchas gracias por leer y sus amables comentarios
BorrarExcelente la seguimos Contralor
ResponderBorrarEso es todo Logistic Guru!
BorrarJajaja cuando de jóvenes fuimos al concierto de motley crue, pasando a visitar el chopo y nuestro mega viaje por el metro de la gran urbe de chilangolandia, saludos nanche curtido desde un rincón jarocho que siempre se lleva en el alma
ResponderBorrarExacto! Un abrazo y que viva el rock & roll!!! (inserte voz/acento de Alex Lora)
ResponderBorrarSiempre me gusta leerte. Me haces viajar, aprender y recordar. Por ejemplo cuando te dormias de bebé con música de los beatles para contra restar la música de la cantina a un lado de la casa.
ResponderBorrarY también el "Atom Heart Mother" de Pink Floyd!
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