Matadero


Sangre corriendo en Nanchital, un ser sin vida atado a un árbol de mango, corriendo la misma suerte de muchos otros seres que yacieron sin vida ahí, el primer rastro que operó en el pueblo. Así es la vida.

Muy difícil conciliar que esas escenas pasaron muy cerca de la primaria Miguel Hidalgo, enfrente de un tanque de almacenamiento –al que íbamos de chamacos a tirarle piedras- y donde después construyeron una terminal de autobuses para que los trabajadores de Pemex fueran a ganarse el sustento clave para la gran mayoría de la localidad. Así es la vida.

El segundo rastro se encontraba cerca del arroyo Tepeyac, el tercero y último rastro que sirvió a la población -en los límites entre Nanchital e Ixhuatlán antes del arroyo/puente- es el que yo recuerdo. Ahora no tenemos ninguno y la población de tablajeros y ganaderos recibe el servicio en Mundo Nuevo o Cuichapa, que irónico; el rastro sufrió la misma suerte que impuso en miles de animales, pasó al matadero…Así es la vida.

Nanchital es uno de los pocos lugares donde he escuchado la palabra rastro en lugar de matadero, pero también se usa la palabra balde o cubeta indistintamente, ejemplos de los arcaísmos ibéricos que siguen flotando en el uso común pero así pasa -en Madrid donde había un rastro- ahora hay un famoso mercado ambulante los domingos que se llama “El rastro”. Así es la vida.

Rastro también significa ‘señal, huella que deja algo’ y en mi mente dejó el olor penetrante de la carne y sangre descompuesta, las imágenes tristes de los animales muriéndose/muertos, los últimos sonidos de los animales y sobre todo la falta de compasión y respeto de los que mataban a los animales para tomar esa vida de forma innecesaria. Así es la vida.

Pero como siempre tarde o temprano existe la justicia -a veces producto del destino- y ahora los animales y la tierra tienen su revancha con los efectos directos en nuestra salud por consumir productos de origen animal y el impacto en el planeta con el calentamiento global, generado en casi un 20% por la utilización de tierras para ganado y el gas metano que el ganado eructa o se pedorrea. Así es la vida.

…Así es la vida, o “So it goes” es la expresión de Kurt Vonnegut Jr aproximadamente un ciento de veces en su novela más famosa “Slaughterhouse Five” -Matadero Cinco-

Esa historia se desarrolla principalmente en Dresde, Alemania donde captura el horror de 135,000 personas bombardeadas y fallecidas, la historia hace alusión a los horrores de la guerra y el efecto en la conciencia de los sobrevivientes, Kurt fue un sobreviviente de ese bombardeo, trasladó esa vivencia en una constante y sardónica expresión despreocupada aprendida de extraterrestres en Schlachthof-fünf.

Los mensajes de los Trafalmadorianos (extraterrestres con ojos en las manos) y la actitud de “Así es la vida” son el escape emocional de Kurt -o el personaje Billy Pilgrim- para lidiar con esa locura que es la guerra y la muerte como resultado de la siempre innecesaria beligerancia entre los seres humanos.

Billy también tenía un marco en su oficina con la oración de la serenidad “Dios dame la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, la valentía para cambiar lo que sí puedo cambiar, y sabiduría para siempre reconocer la diferencia” -cuando leí esta parte me dió un flashback a Nanchital y un tríptico del grupo de AA que me encontré en el kiosko alguna ocasión-

Regresando a Billy, no logro discernir si él era adepto a esta oración por las horas que se perdió en los senos de Montaña Wildhack -al leer la medalla que ella usaba y heredó de su madre alcohólica- o por la experiencia extraterrestre.

Algunas frases de los Trafalmadorianos a continuación:

“Cuando los Trafalmadorianos ven un cadáver, no se ponen tristes, pues saben que la persona está muerta en ese momento en particular, pero esa misma persona está bien en muchos otros momentos, por eso cuando escucho que alguien murió, me encojo de hombros y ya. Así es la vida”

“¿Por qué yo? Porque así es la vida, ¿Has visto insectos atrapados en ámbar? Porque los momentos así son, todos hemos sido atrapados en el ámbar de este momento, no hay razón”

“Todos los momentos pasados, presentes y futuros siempre han existido, siempre existirán. Eso es algo que deberían aprender a hacer: ignorar los momentos malos y concentrarse en los buenos” Así es la vida.

“El tiempo es el tiempo, no cambia, Sin advertencias o explicaciones. Simplemente es. Toma momento a momento y te darás cuenta de que todos somos insectos en el ámbar. Así es la vida”


Al final todo fué hermoso y nada hirió...


Hasta pronto
Nanche Curtido

Trafalmadorianos Bombardeando (New Yorker Magazine)

Todo fué hermoso y nada hirió

Rastro Local

Comentarios

  1. Muy buen relato sobre los distintos sitios donde el rastro ha estado ubicado y su inexistencia contemporánea. Un abrazo.

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  2. Ni modo, ni rastro del rastro; gracias por leer el blog y sus comentarios, un abrazo de vuelta.

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  3. Buenas historia en una. Abrazo bro!

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  4. Que bueno que ha sido de su agrado; ¡abrazo de vuelta!

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